jueves, 16 de junio de 2016

Diseño Instruccional y Construcción del Aula en Línea


Para esta discusión hace referencia al capítulo 4 del libro titulado “Teaching online. A practical guide” (Ko & Rossen, 2010). En este capítulo se destaca la labor que realizan los diseñadores de cursos. Sharon Guan, es una diseñadora de instrucción donde desarrolla esta función en una de las universidades de Chicago. Sharon muestra un modelo de diseño instruccional colaborativo con la integración de un equipo de trabajo. Entre los colaboradores el enfoque instruccional se centra entre el instructor, el diseñador y personal educativo. Estos necesitan atemperar una plataforma en línea que envuelva las necesidades identificadas, pero cumpla con los objetivos de curso.
            El autor de esta discusión expresa que de tener la oportunidad para diseñar un curso tomaría en cuenta el enfoque colaborativo. Primeramente, identificaría los recursos disponibles y si es posible, solicitaría a la organización nuevas herramientas que amplíen las expectativas del curso. Entre estas, programas o aplicaciones que refuercen la práctica de la destreza impartida. En segundo lugar, se crearía un grupo de trabajo para la delegación de distintas funciones que permitirá desarrollar un plan de estudio. Este plan organiza y detalla el contenido del curso para impartir una enseñanza dinámica. Hay organizaciones educativas que poseen distintos departamentos y a estos se les puede asignar funciones que sean pertinentes a su enfoque laboral. Por ejemplo, el personal de biblioteca hará la selección de los libros de textos y las referencias de artículos e investigaciones relacionados al curso. Por último, se asigna un revisor que identifique los aspectos gramaticales, ortográficos y la organización del texto tanto en el diseño instruccional, “Syllabus” y la plataforma en línea del curso. Entre otros aspectos, el equipo de trabajo debe identificar la estructura que presenta el curso y si permite una mejor comprensión de las herramientas que utilizarán los alumnos.
El equipo de trabajo deberá tener reuniones ante los hallazgos que puedan mejorarse y presentarlos a la organización. De esta manera, moldear unos diseños instruccionales que no dificulten el aprendizaje de los alumnos. A los estudiantes se les puede hacer partícipes de este proceso de evaluación y tomar en consideración las sugerencias o aportaciones para un aprendizaje en línea efectivo. De la misma manera, considerar nuevas herramientas tecnológicas que siguen en surgimiento y benefician el proceso de aprendizaje. Además, promueven una organización que se mantiene a la vanguardia ante los avances tecnológicos. Esto suele ser atractivo y capta la atención de los alumnos que invierte en sus estudios profesionales ante una organización educativa con un enfoque innovador.
            En el capítulo 6 se presentan distintas herramientas que se puede añadir en el aula en línea para el desarrollo del aprendizaje hacia una acción dinámica y práctica (Ko & Rossen, 2010). En este capítulo se mencionan todas las funciones que las plataformas en líneas han incorporado o el instructor ha integrado al curso. El autor indica que en su construcción de un aula en línea consideraría todos los elementos que sean favorables para una educación a distancia que cumpla los objetivos del curso. Por consiguiente, que provea un proceso de aprendizaje que evidencian un progreso educativo y tecnológico en los estudiantes.
El primer elemento en el aula de clase sería el área de presentación. Los alumnos deben conocer su instructor, su experiencia y preparación. El instructor debe tener su primer contacto con sus alumnos dándole a conocer su disponibilidad y sus expectativas en el curso. El segundo elemento, el área del plan de estudio y calendario. Este elemento tiene mucha importancia pues los alumnos desean conocer el contenido, los criterios de evaluación y las fechas de tareas. Cuán estructurado sea el curso, mayor organización tendrán los estudiantes. En este elemento añadiría un área de anuncios y recordatorios pues el instructor es facilitador de sus alumnos para que sean responsables y sepan manejar el aula independientemente. El tercer elemento sería los foros de discusión pues esta estrategia de aprendizaje es muy enriquecedora para el análisis de los temas del curso. El instructor debe proveer las reglas del foro estableciendo el tiempo de las publicaciones individuales y las reacciones a sus compañeros. El cuarto elemento sería el correo electrónico interno como medio de comunicación entre el instructor y sus alumnos y los compañeros de curso. Ante la selección de este elemento, eliminaría el uso de chat o mensajería instantánea (IM) en el aula. El autor entiende que debería ver una vía de comunicación para evitar tanto acceso para los diálogos privados. El quinto elemento sería las áreas de actividades grupales añadiendo herramientas como el blog o foros de grupos para organizarse ante tareas de grupos. El instructor debe orientar sobre esta herramienta dentro de la plataforma y requerir evidencia de la colaboración o reuniones como parte de los requisitos de la evaluación de la tarea. El sexto elemento sería el “Quizmakers” como herramienta para la creación de exámenes y prueba corta. Los estudiantes tan pronto toman un examen desean conocer su calificación y esta sería una gran herramienta. El séptimo elemento sería el área de informes de progreso y seguimiento de calificaciones. Los estudiantes les urge conocer si han cumplido con los trabajos que han realizado. Es importante que el instructor supla una retroalimentación o comente sobre los fallos que tuvo el estudiante en las tareas. Esto les permite a los alumnos retarse en su ejecución y presentar trabajos con menos errores.


            Existen otras herramientas que el autor aplicaría en el aula en línea, pero dependería del nivel académico y su ejecución. Los mundos virtuales serían elementos de gran utilidad en el aprendizaje en línea para estudiantes de grados primarios y secundarios. Estos alumnos necesitan experimentar cursos que se integre la diversión y el juego en su proceso de aprendizaje. Hay plataformas como “Second Life” donde el estudiante pueda utilizarlas para desarrollar habilidades educativas. Otros medios serían las redes sociales, los estudiantes están constantemente expuestos a esta plataforma y conocen muy bien sus funciones. El maestro puede tomar esto a su favor para desarrollar discusiones, reforzar la comprensión de lectura y la redacción.

Referencia
Ko, S. & Rossen, S. (2010). Teaching online: A practical guide (3er ed.) New York, NY: Routledge. 96-173

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